jueves, abril 06, 2006

La mujer de la sonrisa perenne


Hoy me ha vuelto a pasar.
Me he vuelto a encontrar con ella.
Me he encontrado con una de esas personas que te alegra el día sólo de verlas. La he visto y se me ha puesto una sonrisa en la cara. Quizá sólo era porque espera un saludo como los que suele ofrecer al personal, o tal vez porque irradía alegría hasta en los días tristes.
Hoy me he vuelto a cruzar con la vecina. Es una señora de unos 60 años, sudamericana, creo que no es ni mi vecina, aunque la llame así. Creo que cuida de alguna anciana del edificio.
El caso es que admiro a esa mujer. Sin saber nada más de ella, ni ella nada de mí, siempre tiene una palabra bonita más allá de la educación, con la que se suele tratar a los vecinos.
Esas frases como niña linda, qué tengas buen día, o como preciosa, no te levantes tan temprano que vas a envejecer de tanto trabajar....
No me digaís que no es un encanto de mujer. Hoy cuando la he visto he pensado esta mujer siempre tiene una palabra bonita, aunque también tendrá malos días como en los que a todos nos cuesta sonreir.
¡¡Ojalá algún día pudiera parecerme un día a mi adorable vecina!!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hermosa:
Lo prometido es deuda, aunque tarde como siempre. Te escribo en esta entrada, como podría hacerlo en cualquier otra, porque me encanta lo que escribes, y cómo lo ecribes. Me asombra tu capacidad de observación y tu sensibilidad, virtudes que en ningún momento he dudado que tuvieras, pero que me alegra que queden reflejadas también cuando escribes.
Seguiré leyéndote, aunque lo hago muy de vez en cuando y leo varios de una ve, y seguiré así e contacto con tu día a día, ya que por lejanía no puedo "entrar" tan amenudo como yo quisiera en tu mente y en tu alma.
Muchas gracias, guapa.
SARA