
Ya ha llegado la Navidad a los grandes almacenes,
sí, ya han pasado 4 estaciones desde las uvas y el turrón.
Y todo sigue igual...
Se congelaron los olivos en el valle de Hebrón,
y cada noche se siguen iluminando por el fuego.
Y todo sigue igual...
Las pateras se hunden en el estrecho
por el peso que tienen los sueños.
Y todo sigue igual...
El año pasado fueron 72, este año ya son 60 mujeres
que a manos de sus parejas dejaron de respirar.
Y todo sigue igual...
Azucena Villaflor descansa junto a la pirámide,
pero los pañuelos blancos siguen rodeándola,
la lucha dura ya 25 años.
Y todo sigue igual...
Son siempre los mismos olvidados,
los que no existen a la hora de contar desde el Banco Mundial.
Y todo sigue igual...
Peter Pan se olvidó de pasar por las ventanas
de aquellos que se olvidaron de jugar,
no les queda tiempo después de coser zapatillas.
Y todo sigue igual...
Las caperucitas se esconden
de los lobos que arrasan Ciudad Juárez.
Y todo sigue igual...
En África el hambre hincha los vientres,
y a la vez el sida se propaga.
Y todo sigue igual...
La mano negra llegó al FZLN
después de disolverlo aún tendrán que seguir caminando.
Y todo sigue igual...
La tierra gime cada día más fuerte
pero algunos no firman Kioto por remediarlo.
Y todo sigue igual...
o puede que no sea así.
NO TE QUEDES INMÓVIL AL BORDE DEL CAMINO,
está en nuestra mano no volver a leer esto el año que viene,
o al menos intentarlo.
Nota: Hace unos diez años mi conciencia social despertó gracias a Ismael Serrano, de ahí que le haya tomado prestado algunos versos como forma de agradecimiento.