miércoles, diciembre 21, 2005

A veces miro atrás.


Leo tus cartas, no sé por qué, pero las leo.
Palabras, parecen palabras,
pero no sólo eran eso,
eran retazos de tí,
eran retazos de mí.
Ahora ya son sólo letras sin vida,
inertes.
Vuelvo a tí leyendo,
pero no eres tu la causa,
es la añoranza.
Es volverme a sentirme tan especial como me hacías sentir,
es volver a despertarme pensando en tí,
aunque ya no tengas nombre .

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