domingo, octubre 30, 2005

¿Cuál es el precio de buen trabajo?


Llevo días haciéndome esta pregunta. Las circunstancias, no sólo las mías, sino también las de la gente que conozco, me han hecho pensar. Los jóvenes que llevamos una media de dos años en el mundo laboral no vemos "obligados" a trabajar en unas condiciones bastante malas. Después de cinco años, como mínimo, estudiando, llegamos a un mercado laboral en el que todo vale. No son sólo los contratos temporales, sino las condiciones en general. El sueldo la mayoría de las veces es ridículo, pero lo peor son las horas extras. ¿Cuántas horas trabajando son demasiadas?.
Sí, siempre podemos dejarlo, pero ¿de qué vivimos?¿otra vez de nuestros padres?.

Todo este esfuerzo sólo me hace pensar si esto me asegura llegar a tener un buen trabajo, y si es así ¿cuál es su precio?, ¿Cuántos años tendremos que seguir en estas condiciones?, ¿Es demasiado el precio por trabajar en algo para lo que estás capacitado?

domingo, octubre 16, 2005

Poco a poco te escurriste entre mis manos ...


Poco a poco te escurriste entre mis manos, el presente te dejó atrás para dejar entrar al futuro en mi vida, y ahora me reprochas que yo no me dí ni cuenta.
Volví, como tú me dices, recordándote con cada canción, con cada cumpleaños, y ahora soy culpable por volver.
Sí, me dices que no hay culpables, pero me preguntas a bocajarro ¿qué vas a hacer para recuperarme?.
No sé qué quieres que haga, ahí han quedado nuestras palabras.

Lo siento, pero poco a poco te escurriste entre mis manos.

jueves, octubre 06, 2005

Los Valientes...

Hace un par de semanas, mientras caminaba por Valencia, ví a un ciego que intentaba cruzar un paso de cebra. La situación no tenía nada de especial, salvo que el semáforo no funcionaba. Sin darme cuenta que alguién me miraba le indiqué por donde y cuándo tenía que cruzar, fue entonces cuando oí una voz que me dijo:

- Son unos valientes.

Hablando con aquella mujer, las dos llegamos a la misma conclusión: yo no saldría de casa, son unos valientes por salir a la calle, por confiar en desconocidos a los que no ven, por luchar por tener una vida dentro de la normalidad.

Hoy he visto a una chica con una discapacidad que la hacía andar con dos muletas. Lo primero que he pensado ha sido: "Ahí va otra valiente"