Hoy he decidido dedicarle unas palabras a un gilipollas. Sí, gilipollas y con todas las letras.
A tí, por atravesar el paso de cebra con tu moto cuando una invidente pasaba con su perro guía. Sí, sé que tenías el semáforo en ámbar, pero ponte en la situación de esa mujer que después oir el conveniente pitidito que le indica que puede cruzar, coge a su perro guía y cuando llega a la mitad del paso de peatones nota como pasa una moto por delante. Ella, te llamó gilipollas y yo te lo repito: ¡¡Gilipollas!!. ¿Te iba la vida en llegar un minuto antes a tu destino?.
Tristemente es la segunda vez que veo ésta situación en lo que llevamos de año, ¿cuántas veces se habrá producido?.Pongámonos un segundo en la piel de uno de éstos "valientes"*, y nos daremos cuenta de que no se puede ponerles una zancadilla más, que bastantes tienen.
*Creo que fue en octubre cuando le dediqué un post a los valientes.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario